Mirar más allá, cómo hacerlo, basta cerrar los ojos un momento para entender que el mundo está lleno de sonidos, olores y texturas reunidas en un todo. Los sabores vienen después, cuando mentes talentosas como la del chef Makoto Okuwa se conecta con el entorno y nos regala un huracán de sabores.

Las técnicas milenarias que acompañan a los grandes restaurantes como Makoto Polanco, son el toque sutil que casi alcanza la perfección. La técnica Robata por ejemplo, tiene cerca de 2 mil años, pocos en el mundo gastronómico la pueden emplear con el grado de sutileza ideal que potencia los sabores.

Anteriormente,  dentro de este espacio hemos hablado de la técnica, la cual se aplica a ciertos ingredientes.

Existe una especie que está vinculada a la magia de la isla japonesa, el cangrejo real, la cual es un depredador de lo que encuentra a su paso en las profundidades del mar, lo que intensifica el sabor de su carne, siempre jugosa y deliciosa.

Las bondades de la especie son únicas, y cuándo se funden con la técnica Robata que el chef Makoto Okuwa ocupa a la perfección la catarsis no se hace esperar. El cangrejo real se sazona con mantequilla yuzu.

La presentación no podría quedar de lado, los colores te invitan a probar y deleitarte con este platillo y esta técnica milenaria, la cual no todos los restaurantes japoneses brindan a sus comensales. Deléitate en Makoto Polanco con este y otros platillos y  reserva ya.