Sin duda alguna, Japón nos ofrece una gran variedad de sabores, sensaciones indescriptibles que son un deleite para nuestro paladar y que están inmersas en cada platillo. Los expertos como Makoto Okuwa, adoptan cada ingrediente y crean catarsis, causan una explosión culinaria y lo presentan a la gente con un toque mágico único.

Desde tiempos inmemoriales, los templos gastronómicos como Makoto Polanco , ofrecen no solo ingredientes de alta calidad, sino que tienen bien presente un aspecto, el equilibro que debe existir entre el sabor y la presentación.

Si algo define el trabajo de los grandes chefs del mundo, es lograr una fusión perfecta entre la presentación de los platillos y el sabor de sus ingredientes mezclados.

Cuenta una leyenda japonesa que los habitantes de la isla cuentan con los ojos diferentes a otras culturas porque la presentación de los platillos de su gastronomía tiene que ser más fina y excelsa que la de otros países de occidente.

Con el viejo proverbio que dice que la comida entra primero por los ojos, según esta historia, gracias a la venia de los dioses, los habitantes de la isla se deben sentir obligados a crear un equilibrio entre la presentación y los sabores. Una tradición milenaria.

Así, el chef Makoto, busca rendirle tributo a esa leyenda en cada presentación, los resultados se aprecian por sí solos, basta ver el equilibrio de colores en cada platillo, la fuerza de cada ingrediente en perfecta sincronía y por supuesto, el huracán que representa probar el platillo.

No olvides visitar Makoto Polanco para deleitarte con lo mejor de la gastronomía japonesa en un sitio exclusivo para los amantes del buen gusto.