Muchos alimentos originarios de China han sido heredados a otras culturas como la japonesa, un ejemplo claro de esta situación es el ramen, un platillo típico que se puede comer en muchas versiones y variedades.

Este platillo llegó al Japón en 1884, según información del museo del Ramen en Tokio, su nombre viene de la pronunciación china 拉麵 (la mian) que significa “estirar fideos”. Esta sopa se sirve tradicionalmente en desayunos y comidas. Su preparación implica un proceso artesanal en el que se estira la pasta sin que ésta pierda su flexibilidad.

La variante japonesa del ramen es más gruesa a diferencia de la original china, que en este caso se prefiere y se cuida el sabor de la pasta. En la variante japonesa el caldo y la preparación del mismo es más importante, cuidando el sabor y consistencia.

Fue después de la segunda guerra mundial que el ramen adquirió mayor importancia y fama entre los soldados y se expandió al mundo para beneplácito de nuestras papilas gustativas.

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